Categoría: Fiscal · Tiempo de lectura: 4 min
Recuperar un saldo a favor debería ser un trámite. En 2026 se parece más a una auditoría anticipada. Las modificaciones recientes a la Resolución Miscelánea Fiscal endurecieron el soporte que exige el SAT para devoluciones y garantías, y quien no lo note a tiempo puede ver su dinero detenido durante semanas.
Qué cambió y a quién le pega
La Primera Resolución de Modificaciones a la RMF 2026, publicada en el Diario Oficial de la Federación en julio, ajustó reglas y fichas de trámite vinculadas con devoluciones de saldos a favor, pagos de lo indebido, garantías del interés fiscal y erogaciones en poblaciones sin servicios financieros. No cambió una tasa: cambió la forma de documentar. Y esa es justo la parte donde se pierden los trámites.
Para el contador y el fiscalista significa rehacer checklists antes de la próxima solicitud. Para el director financiero, el impacto es de tesorería: una devolución proyectada que se convierte en requerimiento retrasa la liquidez que ya estaba comprometida en el flujo del mes.
El detalle que marca la diferencia
La autoridad no solo revisa el monto; revisa cómo se acredita. Comprobantes, contratos, estados de cuenta, papeles de trabajo y la evidencia de materialidad tienen que estar alineados con la ficha aplicable. Una solicitud incompleta abre la puerta a un requerimiento o, peor, a un desistimiento que obliga a empezar de cero.
Lo que conviene hacer esta semana
Antes de presentar cualquier devolución o garantía en agosto, vale la pena una revisión fina del expediente: confirmar formatos vigentes, cerrar huecos de soporte y anticipar lo que el SAT podría cuestionar. El tiempo invertido en ordenar el expediente casi siempre es menor al que cuesta un rechazo.
¿Tu próxima devolución está armada con las reglas de agosto o con las de hace tres meses? Si tienes saldos a favor pendientes, revísalo antes de enviar. Suscríbete al newsletter de IDET Consilium para no perderte los cambios que sí mueven tu operación.

