Categoría: Cumplimiento Tiempo de lectura aproximado: 5 min
Pocas normas logran que el propio gremio contable encienda una alerta pública. El nuevo régimen antilavado lo consiguió esta semana: el Instituto Mexicano de Contadores Públicos advirtió que el endurecimiento de las reglas provocará el cierre de un mayor número de empresas si no logran adaptarse a tiempo. La fecha ya está en el calendario.
Qué cambió y desde cuándo
El 7 de agosto de 2026, la Secretaría de Hacienda publicó nuevas Reglas de Carácter General de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita. El cambio no es cosmético. Se incorpora un enfoque basado en riesgos, se refuerzan los requisitos de conocimiento del cliente y del beneficiario controlador, y se suman obligaciones específicas para los proveedores de servicios de activos virtuales. La entrada en vigor general está fijada para el 30 de noviembre de 2026, con transitorios que establecen plazos diferenciados para las obligaciones más críticas.
Por qué el gremio habla de cierres
La advertencia del IMCP no es alarmismo. Para muchas actividades vulnerables —inmobiliarias, comercializadoras de metales y joyas, plataformas de activos virtuales, entre otras— cumplir implica rediseñar procesos internos, capacitar personal y montar controles de identificación que antes no existían. Las empresas pequeñas y medianas son las más expuestas, porque el costo de cumplimiento no siempre está presupuestado y el margen para improvisar es mínimo. A ello se suma que la Unidad de Inteligencia Financiera ya emitió documentos de mejores prácticas dirigidos a sectores como transmisores de dinero y almacenes generales de depósito, señal de que la supervisión se está afinando sector por sector.
El reloj corre
La distancia entre hoy y el 30 de noviembre es corta para quien parte de cero. Identificar si tu empresa o tus clientes realizan actividades vulnerables, revisar las políticas de conocimiento del cliente, definir al beneficiario controlador y documentar todo con trazabilidad es un proyecto que toma semanas, no días. El antilavado dejó de ser un trámite anual para convertirse en un sistema de gestión de riesgo permanente.
Para contadores y asesores, este es también un momento de oportunidad: acompañar a los clientes en la transición es un servicio de alto valor en un contexto de sanciones crecientes. La pregunta que conviene hacerse hoy no es si la regla aplica, sino cuánto tiempo queda para cumplirla.
¿Tu empresa ya sabe si realiza una actividad vulnerable y qué debe ajustar antes de noviembre? Comparte esta entrada con quien deba tomar la decisión y suscríbete a nuestro newsletter para seguir el detalle de los transitorios.

